India no es comparable a nada. Es caótica aunque impactante, es sucia aunque transitable, es alegre aunque triste, es bulliciosa aunque interiorista, es bonita aunque decayente, es puro color aunque oscura de tez, es todo sabor aunque picante a la vez. Yo diría que es como la primera relación sexual, es tan especial y deseada como impactante y mejorable. La segunda vez crees conocerlo y vuelves a quedar sorprendido.
Las calles están llenas de magia, vacas, niños desnudos y vendedores ambulantes parecen figuras sacadas de un tablero de la oca. Algunas calles son parte de un Laberinto sin posible salida, ves sonrientes Calaveras andantes vagando por la urbe constantemente, algunas Posadas parecen haber robado las estrellas del cielo para ofrecer un razonable hospedaje, y donde entiendo que será mejor no robar para no tener que conocer la Cárcel, pero ellos se resisten a caer en el Pozo de la desesperación. Peldaño a peldaño, de oca a oca, van superando las dificultades, en un país donde la brecha entre pobres y 'pudientes' es cada vez mayor, donde la Religión sigue siendo parte fundamental del modus operandi de la gente y donde la mano de obra mueve la economía en detrimento de inversiones estratosféricas dificilmente amortizables.
Es un país lleno de sensaciones, donde es un placer dialogar con la gente, donde te sientes como en tu casa por la hospitalidad que ofrecen, donde KINGFISHER ofrece una cerveza estupenda, y donde el color de los saris de las mujeres llenan de color las calles.
INDIA sabe a mango, huele a especias, suena a claxón de rickshaw, se ve llena de color y te toca el corazón.
Las calles están llenas de magia, vacas, niños desnudos y vendedores ambulantes parecen figuras sacadas de un tablero de la oca. Algunas calles son parte de un Laberinto sin posible salida, ves sonrientes Calaveras andantes vagando por la urbe constantemente, algunas Posadas parecen haber robado las estrellas del cielo para ofrecer un razonable hospedaje, y donde entiendo que será mejor no robar para no tener que conocer la Cárcel, pero ellos se resisten a caer en el Pozo de la desesperación. Peldaño a peldaño, de oca a oca, van superando las dificultades, en un país donde la brecha entre pobres y 'pudientes' es cada vez mayor, donde la Religión sigue siendo parte fundamental del modus operandi de la gente y donde la mano de obra mueve la economía en detrimento de inversiones estratosféricas dificilmente amortizables.
Es un país lleno de sensaciones, donde es un placer dialogar con la gente, donde te sientes como en tu casa por la hospitalidad que ofrecen, donde KINGFISHER ofrece una cerveza estupenda, y donde el color de los saris de las mujeres llenan de color las calles.
INDIA sabe a mango, huele a especias, suena a claxón de rickshaw, se ve llena de color y te toca el corazón.
2 comentarios:
No salgo de mi asombro. La prosa del autor está a la altura de la calidad de sus fotografías. Color, vida y pixels aderezados con filosofía y pasión por la existencia. Una combinación perfecta. Un lugar donde reflexionar.
Una imagen provoca una reflexión, un color una sensación, su ausencia genera una intriga y si añadimos movimiento es cuando formamos parte de la escena, no como espectador, sino como protagonista. Gracias
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